miércoles, 23 de diciembre de 2009

Ya lo dijo alguien; todo es vanidad.

Muchos caminan y pasan a mi lado, ellos no se dan cuenta, todo lo que hacen, todo por lo que se preocupan, todo va a quedar en nada, el ser humano es solo un soplo en esta tierra, su tiempo en este mundo es un segundo. Lo que realmente vale es la vida eterna que tendrá, ¡eso si que es importante!, ¡UNA VIDA ETERNA!, no una vida de 85, 90, o 100 como mucho!.
Porque el hombre se esfuerza por esto si su fin es solo uno, vivir eternamente, y lo que haga en la vida terrenal decidirá ese futuro, pero no ganara nada buscando la vida eterna en cosas materiales, sin sentido, vacías, cosas que pasan de moda, que se ponen viejas, o buscando dinero y poder, ese dinero y ese poder no les servirá de nada para cambiar su eternidad.
La gente entiende cada vez menos el porque de su nacimiento, no tienen idea porque están en este mundo, ven que todo se desmorona y no entienden porque están ellos, mas les valdría no haber nacido, pero están ahí, sin esperanza, no saben que hacer, no saben a donde dirigirse, porque ya llegaron a una sociedad devastada, no hay padres que los cuiden, no hay autoridades que se preocupen por ellos, no hay quien les de una esperanza humana, por eso su única esperanza es divina, su única salvación es celestial, su única dirección es hacia arriba, allí esta la salida, la solución, y la entrada a su vida eterna, eterna felicidad.

Imaginación...??

Hay días en que las horas no pasan nunca, días en que el tiempo es gris, oscuro, sin movimiento, sin felicidad, los pajaros no vuelan, no cantan, el sol se esconde, no muestra la cara.
Todo eso lleva al espíritu a un estado de animo poco saludable, todo se intencifica, si estas triste, lo estas mas, si extrañas, extrañas mas, si tenes hambre, tenes mas hambre, es triste, pero son días que tienen que existir, sino seria muy aburrido que todo sea feliz, seria lo mejor, pero muy aburrido, no habría desafíos, ni cosas por cambiar, si todo estuviera bien.
Todavía no termino de despertarme, creo que aun sigo durmiendo, no me levante de la cama, la ducha que me di, no se si me mojo, tal vez allá sido producto de mi imanación y el agua realmente no me mojo, o tal vez esto que estoy viviendo sea solo un sueño, figuras de mi cerebro, imagenes que parecen reales, que son casi palpables, pero que solo son un sueño.
Si es así lo que mas me preocupa es la comida, ¿no es real?, ¿que como?, ¿aire?, ¿no me deleito con nada?, ¡que tontería!, en este mismo momento mi estomago gruñe de hambre, ¿es eso solo imanación?, ¡por favor!, ¡comería lo que sea!

miércoles, 16 de julio de 2008

Jose Ingenieros

José Ingenieros fue médico, filósofo y escritor argentino. Nació en Palermo (Italia) el 24 de abril de 1877 y a él se le deben numerosos trabajos en el campo de la psiquiatría y la criminología- fue un importante referente intelectual de su tiempo en los campos de la filosofía y la psicología y un gran divulgador de los más grandes pensadores argentinos. Estudió Medicina, carrera en la cual tuvo como maestro a José María Ramos Mejía. A la hora de especializarse Ingenieros eligió la psiquiatría y la criminología y se centró fundamentalmente en el estudio de las patologías mentales. Su tesis, La simulación de la Locura -premiada por la Academia de Medicina de París y ganadora de la Medalla de Oro de la Academia Nacional de Medicina de Buenos Aires- fue su carta de presentación como científico descollante. Enseguida obtuvo un importante puesto en la Cátedra de Neurología de Ramos Mejía y también pasó a desempeñarse en el Servicio de Observación de Alienados de la Policía de la Capital. Tenía entonces 23 años y ya era un destacado psiquiatra, sociólogo y criminalista. Sus trabajos en el ámbito de la psicología -disciplina de la que fue un gran impulsor- comenzaron en 1904, cuando ganó por concurso la suplencia de la Cátedra de Psicología Experimental en la Facultad de Filosofía y Letras.

En 1908 fundó la Sociedad de Psicología y dio término a su obra Principios de Psicología que sería el primer sistema completo de enseñanza de esa materia en el país. Ingenieros tuvo una gran oportunidad de llevar a la práctica sus saberes científicos cuando se hizo cargo del Instituto de Criminología de la Penitenciaría Nacional de Buenos Aires. En ese mismo momento ya se había disparado su faceta sociológica, que tendría un hito en 1913 con la publicación de La sociología argentina y que culminaría cuando, terminando ya la década del 10, vieron la luz los dos tomos de La evolución de las ideas argentinas. Ciento cuarenta y cuatro obras escritas por los más grandes pensadores argentinos formaron la colección La cultura argentina, esta serie fue editada por Ingenieros, que más o menos al mismo tiempo fundó la Revista de Filosofía, un periódico bimestral guía del pensamiento argentino de la época durante diez años. Además de su obra clínica y sociológica, Ingenieros fue el responsable de la expresión filosófica más sistemática e importante de toda Latinoamérica, sosteniendo una posición que adhería al positivismo de principios de siglo. Siendo aun muy joven se alejó de la vida universitaria. Cuando José Ingenieros murió, en 1925, era uno de los intelectuales de mayor peso en la cultura argentina y latinoamericana.Murió en Buenos Aires el 31 de octubre de 1925.